La representación es importantísima para las minorías: generan un sentimiento de pertenencia y normalización de experiencias que no suelen tener en los medios. Para las mujeres en sí no es necesariamente tan al pie de la letra -somos una minoría como concepto, no literalmente a los números- pero lo que sí cuesta a veces es encontrar mujeres en cine, televisión, literatura, o ficción en general, que se sientan de carne y hueso.

Se me viene a la cabeza el ejemplo de Reese Witherspoon, quién, frustrada por la falta de roles sustanciales para mujeres en cine, decidió fundar su propia productora y encarar proyectos que den trabajo a actrices y que forjen la idea de la mujer como persona tridimensional.

Hay ejemplos clarísimos de lo que hablo: podemos pensar en el concepto de la Manic Pixie Dream Girl o del test de Bechdel. Es una locura pensar que este último tiene tres simples condiciones, y el 50% de las películas no las cumplen:
1- Tiene que haber al menos dos mujeres y que ambas tengan nombre
2- Esas mujeres tienen que tener una conversación
3- Esa conversación no puede ser sobre un tipo

Para nombrar algunas que no lo pasan: El Rey León, Casablanca, Big Fish, Buscando a Nemo, Harry Potter 1, Seven, Goodfellas, El Resplandor, Taxi Driver, Tiburón, El Padrino. Puedo seguir muchísimo.

Hay también, sin embargo, muchas películas, que a pesar de que la gran mayoría tiene directores hombres, cuentan con protagonistas mujeres de una complejidad super rica. 

LA PIANISTE (2001)
La Pianiste es ese tipo de película que te deja petrificada después que terminan los créditos. Te quedas sentada viendo como pasan incapaz de pronunciar palabra: es una experiencia fuerte, colmada de momentos duros, difíciles de ver. La película gira toda en torno a su protagonista, Erika Kohut, una profesora de piano muy talentosa, que tiene un montón de represiones sexuales y tendencias, llamémosle, “perversas”, a raíz de una madre dominante e inapropiada. La historia se centra en cuando un pibe mucho más joven que ella, también pianista, empieza a buscarla románticamente. Nuestra protagonista es fascinante, cargada de contradicciones y oscuridad, aunque no es necesariamente inmoral ni moral. Es ambigua, gris, vive y respira. Actúa en función a lo que la ha marcado, como todo ser humano. Es un estudio de personaje, actuado maravillosamente por Isabelle Huppert.

MOMMY (2014)
Mommy es quizás la película más destacada de la filmografía de Xavier Dolan, canadiense de la comunidad LGBT que no llega a los 30 años. Llama mucho la atención particularmente por su formato 1:1, remitente a Instagram, que varía según el estado emocional de su personaje principal. Steve podría ser considerado entonces el protagonista de esta película: un adolescente conflictivo con una frágil salud mental y tendencias violentas. Yo, sin embargo, veo a este personaje como un vehículo para contar la historia de Die, la madre de Steve, una mujer cuya vida no fue para nada fácil. Tiene varios altercados violentos con su hijo, que le generan una dicotomía terrible entre intentar ayudarlo lo máximo posible o cuidar su propia integridad física. Hay algo que particularmente me pareció hermoso de esta película, y es la relación de Die con Kyla, su vecina. Kyla es tartamuda y tiene bocha de problemas personales, pero los deja de lado para ayudar a Die a educar y cuidar de su hijo. Fuera de esto, las unen infinidad de cosas.

BROAD CITY (2014-2019)
Broad City comienza cuatro años antes de ser emitida por Comedy Central. Ilana y Abbi, creadoras y co-guionistas de la serie, unen fuerzas para hacer una serie web low-budget entre el 2008 y el 2009. En 2010 suben dos temporadas a YouTube, filmadas de una forma super austera. Tanto en su momento, sin dinero; como ahora, con presupuesto; Abbi e Ilana te hacen reír hasta las lágrimas. Tienen un uso del humor a veces surrealista, a veces recurrente, a veces obsceno, a veces todas las anteriores. En comedia, es más difícil tener personajes realizados. No puedo afirmarlo, pero creo que en este caso, como pasa bastante en este tipo de comedias, los personajes Abbi e Ilana son versiones ficcionadas y exageradas de las Abbi e Ilana verdaderas. Tienen una amistad casi desquiciada, haciendo Facetime mientras van al baño, pasando sus días juntas mutando mirando a la pared, acompañándose mutuamente en las situaciones más monótonas y absurdas. Tienen gestos hermosos la una con la otra, un vínculo verosímil, y rasgos de personalidades sumamente desarrolladas. Con Broad City te cagás de la risa y añorás tener una amiga que te acompañe a la Intendencia a hacer un trámite un día de 32 grados, todo a la vez.

Texto: Florencia P.
Ilustración: Mike Perry

ig

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