Ilén Juambeltz tiene 24 años, es fotógrafa y realizadora audiovisual por egresar de la Escuela de Cine del Uruguay (ECU). El año pasado su corto, “Hace frío en Barcelona”, que narra una relación entre dos chicas, fue exhibido y premiado nacional e internacionalmente. A su vez, ganó en las últimos dos ediciones de los desafíos del Festival Detour, el último tanto en Montevideo como en Canelones. Nos sentamos en la arena de la Playa Pocitos una tarde perfecta de diciembre a charlar sobre cine, los conflictos universales con los cuales todos nos sentimos identificados, y cómo no desaprovechar oportunidades.

atenti

HĒRA: Te fue muy bien con “Hace frío en Barcelona”

ILÉN: A “Hace frío en Barcelona” le tengo como el cariño ese del primer corto. Un profesor me dijo algo que está re bueno que trato de aplicarlo, y es que si hacés algo que es genuino, en un tiempo capaz te podrá parecer malo o lo que sea, pero siempre le vas a tener el cariño de que fue genuino. Aparte me doy cuenta que después he seguido escribiendo cosas con la misma estructura del corto, y está bien, no me siento mal por eso porque lo siento muy mío, y capaz que lo cuento mil veces más pero de distintas formas.

H: ¿La historia es pura imaginación?

I: Sí salió de la imaginación, pero me gusta jugar a que no. No es basado en una historia pero es algo que creo que podría haber pasado: a mí, a alguna amiga, o en general. Es como ir a lo esencial. Me gusta contar historias con las que todos puedan sentirse identificados: todos tenemos una historia de amor que quedó media trunca, todos tenemos pérdidas, todo el tiempo estamos tomando decisiones que nos llevan a determinado camino, y aunque parezca una obviedad lo que digo, el corto no es mucho más que eso.

hace frio

H: Eso que decís del tipo de historias que contás se ve. Es como un estilo muy tuyo.

I: Me da gracia que pila de gente me dice eso, y en realidad yo todo el tiempo tengo crisis de identidad. Siento que lo que consumo es re variado, y el tipo de guiones que escribo también. En realidad me encanta contar historias, anécdotas, y creo que el cine te da una salida de la oralidad. Se puede contar algo desde una sensación, desde un sentimiento. Por eso es que después la gente puede sentirse identificada, porque la sensación te puede sonar familiar. Es como cuando vas a la psicóloga, le contás un conflicto y te dice “ah, ¿y esto a qué te hace acordar?” (risas) Es eso lo que busco.

H: Claro, como que la identidad que la gente te encuentra debe ser puntualmente eso, el hecho de que viendo algo tuyo todes nos podemos sentir identificades.

I: Claro. A mí me pasa, que supongo es algo común si estudiás esto, que en la búsqueda de la lucha del ego es re difícil no querer terminar haciendo películas para otros cineastas. Entonces trato de estar más atenta a la vida que a otras películas, por más que me encante consumirlas: sino terminás escribiendo sobre lo que sabés por otras películas y no sobre lo que sabés de la vida. También me parece un ejercicio re divertido pensar en recursos creativos como el subtexto, y aplicarlo, no sé, a tus amigas, o agarrar la lucha de status, que es una herramienta de dirección de actores, y verlo reflejado en la vida. Me parece un ejercicio lindo para desarrollar la sensibilidad en general, el estar atenta a la vida, que lo digo como si fuera fácil, pero en sí es un montón, es re difícil. Habla también de estar conectado con el presente. Estoy intentando ejercitarme más en escribir seguido, porque sino estoy escribiendo mentalmente todo el tiempo, y me re desconecto, me pierdo de las cosas. Intento ordenarme un poco más, recibir, y después en casa de tarde escribo, o en el viaje de bondi.

H: También bajar situaciones de la vida cotidiana al papel y específicamente a historias resulta súper terapéutico.

I: Es que de esa manera le estás dando un orden, una estructura, y un por qué. A veces una amiga te cuenta un problema y le terminas explicando su conflicto. Pensarlo en cuestiones estructurales de historia a veces te ayuda a darle cierto sentido a lo que te pasa.

H: ¿Qué es lo que más disfrutás en cine en este momento?

I: Ahora mismo escribir y dirigir, pero también porque haciendo eso estás un poco en todo. Lo que tiene de bueno el cine es eso que decía antes, salir de la oralidad, y como lo que más hago en la vida es hablar, está bueno. Eso no significa renunciar a los diálogos ni hacer una película muda, no tiene que ver con eso, sino con rescatar la esencia de lo que sucede. Siendo directora tenés la libertad de elegir dónde poner el énfasis, podés jugar varias cartas y meterte en otras áreas.

whatsapp image 2019-01-16 at 10.05.30 am

H: Vos que ya estás terminando la ECU, ¿cuales son tus planes para vivir como realizadora?

I: Mi plan es no vivir de ser realizadora. Estoy intentando meterle más a laburos que no me vuelvan loca pero que un poco me gusten, como la fotografía de sociales, o la edición de fotos que la puedo hacer desde mi compu en bombacha tomando cocoa. La idea es tener un ingreso que me permita independizarme, pero no quiero hacerlo a través del cine para que no se me contamine la pasión. Me pasó con la fotografía que arranqué de chica y me encantaba, pero cuando tuve que trabajar de eso y se convirtió en mi ingreso, se transformó simplemente en trabajo. No quiero que me pase eso con audiovisual. Voy a tratar de no vivir de esto, aunque parezca una meta media rara.

H: Teniendo en cuenta que sos directora y guionista, tampoco es que abunda el trabajo pago de esos rubros.

I: Sí. También creo en ir disfrutando del momento, del aprendizaje de cada rodaje. Lo que tiene esta profesión, que también te pasa si sos fotógrafa, es que siempre todo es para después. Siempre son proyectos que sabés que llevan tiempo. Siempre estás en el futuro, y el futuro es ilusorio. Hay que hacer pila de fuerza de disfrutar cada etapa: si estás haciendo la pre-producción, disfrutar la pre, si estás consiguiendo fondos, disfrutar de conseguir fondos. Les pasa a pila de directores que están estrenando una película, y ya cuando van a festivales intentan conseguir financiación para la próxima. Está demás, se entiende, es el laburo, pero no es vida si no estás disfrutando cada etapa. Elegimos una profesión que es trabajo de hormiga: disfrutar de ese trabajo de hormiga en un poco mi plan.

H: ¿Cómo financiás lo que hacés por placer?

I: Hace poco estuve en un rodaje como asistente de dirección que había ganado un fondo del Instituto de Cine Nacional (ICAU), y el director en un principio me decía que pensaba filmar algo sencillito como para hacer entre amigos. Al final nos encontramos con la casa toda empapelada, llena de gente, como son los rodajes, ¿no? Y después cuando me junte con él a almorzar, me mostró un primer corte de una escena y pensamos “pah boludo, esto es como una peli de verdad”. Ahí me di cuenta que los equipos no son todos pero ¡cómo ayudan! No puedo dejar pasar ninguna oportunidad de financiación. Mis planes de acá a la eternidad son presentarme a todos los fondos que hayan, con los guiones que tenga. No rechazar oportunidades. Como no es por la plata le saco ese peso y decido qué aceptar o no, sabiendo que necesito la práctica de filmar, porque te vas encontrando practicando y haciendo. Tampoco quiero refugiarme en la limitación del precio, porque en realidad de la misma forma, el equipo ayuda, pero no es todo. Hace poco vi una película, “Coherence” se llama, es de las mejores películas que vi y te das cuenta que salió dos pesos: lo que tiene es un guión extraordinario y buenos actores. No hay que ponerse excusas. Hay una frase que dice: “voy a dejar mi película en mi cabeza porque ahí no puede fracasar”. Es un lugar super seguro, es medio de cagón.

H: ¿A qué cosas te has presentado?

I: A decir verdad por presentarme a cosas es que estoy acá. Me gané la beca de “Hacé cine” en la ECU. Me presenté con un corto cuando salí del liceo y no quedó. Estudié dos años comunicación en la Facultad y en un momento dije “no te pierdas Ilén, vos lo que querés es hacer cine”. Pensé en irme a Playa Hermosa, que está Bellas Artes de audiovisual, pero antes decidí probar suerte de nuevo. Estuve un mes dedicada a pensar ideas para el corto del “Hacé cine”, que debe durar un minuto. Tengo una hoja con como treinta ideas. Elegía una y me decía a mí misma “si mañana sigo pensando que es una buena idea empiezo a filmarla”, pero al día siguiente tenía dudas. Siguió todo así hasta que me decidí y filmé dos, mandé los dos, y quedaron finalistas los dos. Antes de eso estudié fotografía porque me presenté a un concurso y me gané una beca. Parece de garronera, pero a todas las oportunidades que se me presentan intento de meterles hasta el cansancio.

whatsapp imaage 2019-01-16 at 10.05.30 am

H: Quedaste con los dos como te pasó en el Festival Detour, que tus cortos ganaron los dos premios.

I: Es que sí, me di cuenta que es importante sacarle el peso al ego, como decía antes. En el Detour no me decidía entre dos ideas, y pensé “ta ya fue, hago las dos” y mandé las dos. Como es tan difícil filmar, y es un trabajo en conjunto, como director te sentís como en el deber de retribuir a tu equipo. Ya que no les podés dar plata, les das algo que esté bueno. Entonces está como esa presión de tener que hacer un muy buen corto y eso casi nunca es positivo. Me ha funcionado hacer dos para sentir que ninguno es tanto “el que tenía que ser”.

H: ¿Y tenés algún proyecto en particular que estés desarrollando?

I: En realidad mi plan era irme a México el año siguiente, pero estoy pensando como organizarme ya que quiero quedarme y presentarme al fondo de producción del Instituto de Cine acá en Uruguay. Sé que son muchas más las probabilidades de que no lo gane a que lo gane, pero igual quiero contemplarlo por las dudas. A México tenía ganas de ir porque antes la Escuela de Cine tenía un intercambio, pero los descontinuaron cuando me tocaba a mí, entonces me quedó pendiente de cierta forma. También es barato y me permite la posibilidad no solo de independizarme, sino que de desarrollarme más, porque allá se filman todo el tiempo pila de cosas.

H: Volviendo a la financiación y a lo costoso de filmar, también has producido cortos de otras formas. “Qué hacer con la basura” lo filmaste en el Pinar con tus padres como asistentes de producción.

I: Claro, me encanta también eso. El corto trata sobre una madre que saca la basura y cuando va hasta la esquina ve a su hija salir del auto de un tipo mucho más grande que ella, que la saluda con un beso. La cuestión es que la madre no la afronta y la gurisa sostiene que se tomó un Uber. No hablan de eso pero hablan de eso. A veces bajar de hacer un corto con un montón de gente a hacerlo con un equipo re reducido y re íntimo hace que bajen las presiones, que fluya todo mucho más. Lo hicimos a unas cuadras de casa y para ir a cargar las baterías iba mi viejo que está mal de la cadera en bici, iba, volvía. La claqueta la hicimos nosotros y era cualquier cosa. Estuvo bueno.

H: ¿Y las temáticas?

I: Cuando escribí para los desafíos de Detour, me senté en casa a bajar ideas, y me di cuenta que había manejado dos preocupaciones, dos cosas que había estado pensando y sintiendo en general. En “Qué hacer con la basura” fueron los conflictos familiares y cómo nos definen. Nuestra historia, nuestro vínculo con nuestros padres, que siempre nos moldean de alguna manera, y los sistemas familiares en general: correrse de lugares, lealtades invisibles. Eso que hace tiempo venía hablando con todo el mundo y leyendo. Y para “Lirios” pensaba en cómo se filma extrañar a alguien, cómo se filma una ausencia. No me di cuenta en el momento lo que estaba haciendo, pero después de que lo dije me di cuenta que con razón venía hablando pila de eso. Como ustedes decían, es re terapéutico.

slirios

H: ¿Cómo se siente ser retribuida con estos premios? Entre otros también ganaste el premio del público en el Festival Internacional de Escuelas de Cine pasado.

I: Para mí es un mimo. Es como un mimo lindo. Pero sobretodo el del voto del público, o mismo los comentarios positivos de la gente, la gente que te dice “ay me re llegó” o “se lo mandé a mi tío”, cosas así, volvés a eso de hacer películas para comunicar algo y no películas para otros cineastas. Son re lindos los premios de un jurado oficial o estudiantil que lo miran con ese ojo de realizador, viendo los hilos de la marioneta y pensando que los manejaste bien. Pero también está demás cuando la gente no ve los hilos de la marioneta y le llega, porque en sí esa era la gracia, el truco de magia que querías hacer. Igual hay algo dañino en encariñarse mucho con el mimo, porque después si no lo tenés, te sentís mal.

H: Es una carrera que no siempre retribuye, mucha gente basa su validación con su obra en ganar premios o quedar en festivales.

I: Sí, para mí quedar en festivales igual es distinto, porque para mí si se filma se muestra. Sino el canal de comunicación queda trunco. A veces el ejercicio de escribir es para uno mismo, por cuestiones terapéuticas, para ponerle palabras a emociones o justamente emociones a lo que es tan oral y estructurado, y eso re puede ser para uno mismo. Pero para mí si filmás algo y hacés algo que es trabajo en equipo está bueno que se muestre y los festivales te dan esa puerta. Para mí la alegría pasa más por ese lado.

H: Que la gente lo pueda ver en otro lugar del mundo es valiosísimo también, sobretodo si llega a ese punto de sentirse identificado del que charlabamos.

I: El arte que está re cargado de la metáfora tiene eso lindo que te permite toquetear la realidad sin manosearla, entonces cuando vos lo lográs y otro lo entiende y conecta con eso, hay una cuestión hasta casi espiritual de decir “sí yo conecté con eso”, “sí, yo también” que es re linda. Siento la misma sensación de realización que cuando escucho un disco que me parte la cabeza, estoy del otro lado del canal de comunicación. El hecho en sí de compartir arte en cualquiera de los dos lugares, te da la misma gratificación. Hay una cuestión de sincronicidad universal. Se están dando pila de despertares de conciencia en general y de forma global, como lo es el feminismo, y me parece muy normal que haya preocupaciones que sean comunes a todos, y creo que eso va a ir creciendo.

Pueden encontrar a Ilén en Instagram, @ilen_jalumbe
y ver sus trabajos en su canal de Youtube.

Fotos: Martina Vilar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s