Hace un tiempo ya que cuando sale el tema de lo que voy a hacer de mi vida me viene un destello de ansiedad.

Hace poco me junté con mis dos mejores amigas del liceo. Hace ya cinco años que lo terminamos, y obviamente, por cosas de la vida, nos distanciamos un poco. Pero de vez en cuando pasa algo hermoso: entre estudio, laburo, novies y demás, encontramos un tiempo para vernos, tomar birra y hablar de nosotras. Las tres estamos en etapas distintas de nuestras vidas, una incluso ya vive sola y tiene su propio emprendimiento del cual está súper orgullosa. Sin embargo, las tres nos mostramos medio confundidas y perdidas respecto a nuestro futuro, a qué debemos esperar de la vida, a tomar decisiones y sentirnos adultas.

Por mi parte, estoy a presente “terminando” mi carrera (hace un par de años que estoy en eso de no saber qué responderle a mi viejo cuando me pregunta cuándo me voy a recibir, pero estoy cerca) y no logro encontrar la motivación para ponerme las pilas y hacerlo de una vez por todas. Un poco siento que lo retraso porque no me siento lista para encarar la vida después de la facultad, un laburo de 8 horas, mudarme sola, manejar mi plata, estar por la mía. Por un lado lo ansío, por otro me da un poco de terror. Todavía me siento un poco niña de más. Pero también creo que todavía no estoy tan convencida de estar realmente apasionada por lo que estudio, como para vivir de eso por el resto de mi vida.

Es raro porque al momento de elegir qué iba a estudiar no lo dudé mucho, mi decisión fue bastante rápida y segura. Pero hay una realidad y es que no es algo que me genere pasión de por sí: podría, si consiguiera trabajo de exactamente lo que me interesa dentro de mi carrera, pero no es fácil. Los laburos más accesibles en comunicación no son nada que me vuelen la cabeza. Yo quería (¿quiero?) viajar, sacar fotos, hacer películas, escribir artículos que cambien algo. Hoy me veo medio estancada, me cuesta imaginarme haciendo esas cosas, en parte porque no me siento lo suficientemente buena en lo que hago como para destacarme, en parte porque sé que no es fácil conseguirlo.

Esto me ha generado bastante ansiedad últimamente: el pensar que capaz nunca voy a laburar de algo que realmente me apasione, que nunca voy a ir al trabajo todos los días con ganas reales de ir.

Uno de mis mayores miedos siempre fue el no ser feliz de grande. Supongo que todes, de niñes y adolescentes, tenemos la esperanza de dedicarnos a nuestros trabajos soñados, despertarnos todas las mañanas con una sonrisa en la cara, hacer cosas súper significativas constantemente. Siempre me dio miedo caer en esa de un laburo mediocre, que no me guste ni lo odie, resignarme a una vida común. Sin embargo hoy siento que capaz que la felicidad no está en eso. No hay que basar todo en la carrera y la vocación. La vida tiene más: tiene amor, amistades, familia, viajes, experiencias, aprendizajes, arte. Hay mil cosas que nos pueden hacer feliz más allá del trabajo. Hay que dejar de poner tantas fichas en eso.

Lo que descubrí que me hace mucho bien es hablarlo. Se ve que no soy la única pasando por esto y muches amigues me han sacado el tema estos últimos meses, por eso asumo que puede que sea algo de la edad o algo generacional, que no es un problema mío que estoy nadando contra la corriente, que son una minoría de afortunades les que están del todo segures y felices con sus decisiones u oportunidades vocacionales. La ansiedad vuelve igual, cuando me intento proyectar de acá a cinco años y me cuesta un poquito ser realista. Pero sacarla para afuera me calma de a ratos.

Parece que estamos en una época un poco transicional, en donde buscamos nuevas motivaciones y queremos sentirnos llenos por todos lados y capaz que no va por ahí. Capaz que no hay que tener las cosas tan claras. Ni ahora ni en seis años. Capaz hay que ir viendo y viviendo el día a día, sí proyectándonos de alguna forma pero no teniendo todo detalladamente planificado. El miedo a no ser feliz “de grande” es medio boludo porque ya soy grande y en general bastante feliz. Obvio, tengo mil incertidumbres y mil ansiedades que a veces me sacan un poco el pegue, pero la voy remando. Supongo que la vida es eso, no mucho más. Y así está bastante bien igual.

 

Texto: Martina Vilar
Foto: Martina Vilar

2 respuestas a “Adulta bebé

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s