En una reunión familiar reciente mi prima y mi tía intercambiaban experiencias sobre la maternidad. Mi prima sostenía su enojo al ver que una de sus amigas decía no poder ir a una reunión porque su pareja se iba para afuera y tenían que aprontar todo. Medio en chiste pero ocultando una triste realidad sostenía riendo que al boludo le llevaba toda una noche armar su equipaje.

Al mismo tiempo sucedía que mi padre me llamaba para ayudar a otra prima a cortar tomate y lechuga mientras, obviamente, él y otros parientes hombres se reunían alrededor del asado. Le dije que iba a ayudar pero si también llamaba a mi primo, que estaba muy pancho tirado al sol.

Mi familia ha sido siempre bastante tradicional y me parecía irónico que mientras hablábamos de cómo las madres siempre deben postergar sus planes mi padre se atreviera a decir eso. De cualquier manera me alegré al ver que mi prima y su pareja sostenían que él no la ayudaba, como es común oírle decir a padres, madres o parientes de lo más contentos cuando nace unx bebé, si no que ambos hacían lo mismo dentro del hogar ya que ambos tenían la misma responsabilidad y un trabajo fuera de la casa.

Como mujeres, al poder decidir si ser o no madres también tenemos que contemplar nuestra carrera o trabajo, debemos decidir si priorizar uno o el otro, mientras los hombres jamás tienen que pasar por ese momento.

Es curioso el lugar de la madre, es vanagloriada y despreciada a partes iguales. Pienso en algún caso que he leído de madres que cometen infanticidio, y es casi siempre debido a una profunda depresión post parto (lo que por supuesto no quiere decir que todas las madres que sufren depresión post parto lo hagan). La mujer no es solo una máquina de tener hijos que al convertirse en madre deja de ser persona y de sentir. Es importante prestarle atención a la salud mental de la mujer que ha sido madre, quitarle presión y dejarle de decir cómo debería hacerlo.

Lo mismo pasa por ejemplo cuando desaparece alguna chica o cuando por un accidente o descuido unx niñx o adolescente muere. La sociedad está ahí apuntando a la madre con el dedo, reclamando por qué no estaba cuidando a su hijx, que qué hacía. O cómo los padres cuando se separan o abandonan la familia dejan de hacerse cargo emocional y económicamente de esxs hijxs y no son culpabilizados ni por la sociedad ni por el Estado muchas veces.

Para mi la igualdad tendría que empezar con una licencia por maternidad y paternidad más largas e iguales. Si bien entiendo que la madre tiene una licencia más larga por la lactancia, no todas las madres quieren o pueden dar la teta. Si llegado el momento entre la pareja se decide que el hombre se quedará con el o la hijx esos seis meses idealmente, y será la madre la que volverá al trabajo, el estado debería procurarles seguridad de que ese padre no se quedará sin trabajo.

Además, siendo que la mayoría de las mujeres en este siglo trabajan afuera, ¿cómo es que muchas regresan a casa luego de trabajar para cocinar, lavar, hacerles las mochilas a sus hijxs, bañarlxs, etc?

Todo lo que involucra la crianza está aún muy enraizado en la “tradición” y el patriarcado, cuando es desde el núcleo familiar donde lxs niñxs tienen su primer contacto con los valores, me parece sumamente importante hacer énfasis en la igualdad entre mamá y papá (todo esto teniendo en cuenta la familia heteronormativa y su estructura), que luego les definirá como individuos y harán de la igualdad de género su bandera.

Según Celine Bonnaire, directora general de la fundación Kering, que trabaja en la prevención y sensibilización contra la violencia de género, una crianza que involucre participación igual de ambos padres hace que lxs niñxs crezcan creyendo que mujeres y varones pueden hacer lo mismo, que ningunx tiene poder sobre el otrx.

El día de la madre debería servirnos para reflexionar acerca de porqué la crianza sigue siendo en muchos casos la misma que era hace cincuenta años. Es exasperante ver como las publicidades aún se enfocan en que las madres deben recibir regalos tal como licuadoras, hornos, aspiradoras, tratamientos de belleza y demás, lo cual nos sigue minimizando a un lugar que debería estar obsoleto.

Texto: Martina Vega

Foto: Martina Vilar del Valle

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s