Ana Clara Rodríguez Dovat tiene 29 años, y estudió desde cine hasta matemática aplicada. Ahora se desarrolla en distintos ámbitos dentro del arte y el audiovisual, destacadamente como directora (“Carmen”, 2017) y productora (“Escena”, 2019, “El agua te arrepentirá”, 2019, “Tormenta solar”, 2019), además de desempeñarse como docente de cálculo y álgebra en la Facultad de Economía. Nos juntamos un domingo en la Plaza Gomensoro, disfrutando de los primeros calores de verano, para charlar sobre lo abarcativo de sus proyectos, las similitudes y diferencias entre el arte y la ciencia, y el rol de la mujer en ambos.

HERA: Vos laburás mucho como productora, estuviste, por ejemplo, como productora ejecutiva en Escena, el corto de Tomás Piriz que ganó dos tercios de los premios destinados a cortos uruguayos en el Festival de Escuelas. ¿Ahora en qué estás laburando?

ANA: Justamente hace nada me agitaron como asistente de producción. Fue una experiencia intensa porque me pasó de no sentirme respetada.

H: ¿Por qué no?

A: Estás rodeada de gente dentro del departamento de fotografía dentro del cine, que es un rol y un grupo super masculino, con gente súper experiente y que suelen también trabajar en publicidad; y yo soy estudiante. Me sentí bastante cuestionada.

H: ¿El rubro de producción en el cine también es mayoritariamente de hombres?

A: El rol de productora es muy de madre, pasa mucho que te ponen en ese lugar porque sos la que cuida. Es muy fácil encajonar a mujeres en el rol de producción pero no darles libertad creativa. “Te dejo hasta que me conseguís la comida, después, yo elijo los planos”. Me parece que es re tóxico. Jefatura de producción tiene abundante creatividad si se quiere.

H: ¿Y cómo te sentís en ese rol?

A: Al principio gravité hacia el rol porque era organizada. Había laburado en otros lugares y me era fácil la parte de gestión. Con esas condiciones es normal que te encasillen en ese rol, principalmente cuando estás estudiando. Entre proyectos que vas agarrando y gente del medio que vas conociendo, agarran la mano de que vos hacés producción. Es una dinámica medio perversa porque no querés perder relevancia pero a su vez te ves laburando siempre en un rol que capaz no es el que más te gusta.

H: ¿Cuál es el rol que más te gusta?

A: Dirección. Desde que entré a estudiar hasta ahora. Fui a hacer un curso en la escuela de cine de Cuba y una chica me preguntó ¿vos qué hacés? Y yo le dije bueno, yo produzco y dirijo. No no, ¿pero vos que hacés? Porque el acto más feminista es decir lo que vos querés hacer, y bancartela. Y ahí fue tipo, ta, yo dirijo. Todo el resto lo hago cuando me piden y me encanta, pero en realidad en parte es por estar ahí y por ser relevante. Puede ser medio problemático eso.

H: ¿En qué sentido?

A: Tener la necesidad de seguir estando en rodaje para después seguir teniendo oportunidades.

H: ¿Vos ahora estás haciendo cortos por amor al arte, de onda?

A: Estoy haciendo muchas cosas, produciendo una obra de teatro. Tengo cosas en postproducción y me voy a presentar a proyecto de egreso que es como el trabajo final de ECU [Escuela de Cine del Uruguay], un cortometraje de 20 minutos que se elige por concurso. Pero espero que después mi laburo no sea más de onda.

H: ¿Y a la obra como llegaste?

A: Laburé con una piba en dirección de arte y ella estaba haciendo dramaturgia. Estábamos produciendo un videoclip de “Julen y la gente sola” y ella me preguntó si no le quería producir la obra. Nunca hice nada de teatro, fue raro porque no me desarrollo en ese ambiente y es una dinámica completamente distinta al cine. Quedamos en un ciclo de micros, que son obras super cortitas, de implosivo. La obra está zarpada porque tiene tremenda intervención visual y escenografía, Tormenta Solar se llama.

H: ¿Cómo logran financiar proyectos así?

A: Ganamos un festival y nos íbamos a presentar a fondos. De hecho nos vamos a presentar a la Comisión del Fondo Nacional de Teatro (COFONTE) con esa misma obra pero en largo. Ganamos el implosivo, pero como es micro es difícil que gane los fondos más tradicionales. No nos dan presupuesto para sueldos ni para telas, solo para el espacio.

H: ¿Qué tan distinto es el mundo del teatro al del cine?

A: Es otro viaje totalmente distinto. En lo principal el actor juega un rol en el teatro que no tiene en cine. En el teatro el actor o actriz es todo, entonces hay bastante ego en ese sentido. En cine yo puedo hacer un corto donde vos actúes haciendo cosas mínimas y el corto quede increíble; ahí la actuación es una de las tantas cosas que hay, como el arte, la foto, el sonido. Capaz que es todo ambiental, y el corto es alguien caminando por el parque y queda increíble igual. El teatro no es sólo la actuación pero no hay teatro si no hay actores, en cambio películas si.

H: ¿Cómo te sentís con esa diferencia?

A: Estoy muy acostumbrada al trabajo en equipo del cine. Nos juntamos y todos estamos en pos de algo, y hay veces en las que es muy sacrificado. El teatro al ser más autocontenido porque estás en una sala, y los actores están en otro rol y hay subgrupos más chiquitos, entonces se dan dinámicas distintas.

H: ¿El teatro es más cómodo capaz?

A: Para mí es mucho más incómodo. No siento las dinámicas de laburo tan aceitadas.

H: En el cine hay una dinámica de laburo única. Ponele todas las jerarquías que existen, a quién tenés que acercarte para pedirle algo o cuándo podés o no decir las cosas.

A: En cine siempre estás al límite. Hay ciertas cosas que podes decir en ese momento y ciertas cosas que no, como por ejemplo la actuación no está garpando, vamos a tirar otra. O momentos en los que decís si yo digo eso ahora se quema todo. Es parte del oficio.

WhatsApp Image 2019-12-18 at 18.27.35 (1).jpeg


H: La gente que se dedica a hacer películas acá tiene una responsabilidad tremenda, y unos presupuestos mucho más grandes de los que suelen conllevar otras disciplinas artísticas. Vos tenés pila de proyectos, sos productora en muchos de ellos, ¿cómo manejás esa responsabilidad?

A: Tengo tres brotes psicóticos por semana (risas). La semana pasada tuve un burn out, que para mí es muy común. Tengo migrañas y tengo días donde caigo en la cama y no puedo hacer nada más. Yo sé que soy una persona que laburo todos los días así, casi que no tengo fines de semana, y estoy 10, 11 horas laburando. Obviamente no es culpa de la migraña si no de que yo me sobrexijo muchísimo. Pero igual me gusta. Si yo te digo que voy a hacer algo, lo voy a hacer, y voy a hacer todo lo posible porque salga bien. No te voy a decir que sí al pedo. Pero cada vez me estoy dando cuenta donde tengo que poner mi límite, a veces no puedo, tengo otras exigencias, también doy clase, tengo que cuidar mi integridad. También me viene la necesidad de hacer lo mío, que es lo que más me gusta. Si no puedo escribir, si no tengo tiempo libre para ir a la plaza a pensar, no me sirve.

H: Claro, más si la mayoría de los laburos que hacés como productora son “de onda”, no es que vivas de eso.

A: Sí, por eso hay ciertas cosas a nivel de producción que ya no hago, tengo un límite. Después de varios proyectos que fueron muy exigentes hay cosas que ahora no hago más: si no puedo descansar bien, por ejemplo, no sé si lo agarro, porque después al otro día ya estoy hecha mierda para hacer otras cosas. Es un mínimo de respeto que no estaba teniendo yo para conmigo.

H: ¿Y como directora tenés proyectos futuros?

A: Sí, co-dirigí un corto que ahora está en postproducción, se llama Hormigón. Nos largamos a hacer ese corto y estábamos empezando a indagar en el surrealismo entonces dijimos de hacer un corto surrealista, y cuando terminamos pensé “no puedo creer que tuvimos los huevos de hacer algo así”. Para eso estudié cine, de hacer cosas que por más que a la gente no le guste, yo lo veo y dijo “fah, que bien”.

H: ¿Las cosas que dirigís también las escribís vos?

A: Sí. Dirigí un corto de un minuto en primero de ECU, Carmen, que ganó ahora en Los Ángeles un premio a Mejor Microfilm en Los Angeles Film Awards o algo así, y también estuvo en DirectTV Faciuni Becas.

H: Está siempre bueno sentir un poco de reconocimiento por el laburo.

A: Sí. Nunca indagué mucho en tema de premios igual, con “Escena” me pasaba que la gente me felicitaba y yo no caía. Me suena a que es algo medio de mujer el no aceptar mucho cuando te felicitan, no asumir el crédito por tu trabajo aunque lo merezcas.

H: ¿A vos en la producción te gusta participar del lado más creativo del proyecto?

A: Totalmente, es lo que más me gusta. Depende de qué lugar te dejen, si terminás siendo la piba que lleva la comida o la que maneja, no me gusta tanto, pero tomar decisiones más creativas o solucionar problemas en el rodaje me gusta.

H: ¿Mandarte a una carrera más creativa después de estudiar Matemática mucho tiempo cómo se dio? ¿Siempre tuviste inclinaciones artísticas?

A: En realidad siempre fui buena en matemáticas y todo el mundo me lo decía así que asumí que tenía que estudiar algo con eso. También siempre tuve muchas presiones de mi familia por cumplir ese potencial que tengo, pero nunca me dejé a mí el espacio de preguntarme qué era lo que yo quería hacer, por más de que en matemática me fuera bien. Empecé la Licenciatura en Matemática pero el laburo de ellos es de docencia o investigación y no era algo que a mí me gustara, entonces me cambié a Economía, me recibí, me puse a trabajar en cosas relacionadas con la matemática, y decidí hacer una maestría en matemática aplicada. Me puse a hacer la maestría dos años, me conseguí dos tutores, uno de acá y uno de Estados Unidos. Me dijeron que aplicara a una beca para la tesis de la maestría y cuando empecé con todos esos trámites me di cuenta de que no quería eso, de que quería tomarme una pausa. Sólo le dije a mi novio y a mis tutores, mi familia pensó que yo seguía en la maestría.

H: ¿Cómo fue la experiencia de la maestría esos dos años?

A: Pasaba 8 o 10 horas estudiando en un banco. Era de un nivel de exigencia muy zarpado, y lo que tiene es que es re competitivo, para llegar a ciertos estándares tenés que exigirte muchísimo, y para mí no era sano. Me sigue encantando, doy clases de matemáticas ahora en la UdelaR, pero no estoy para tanta exigencia y presión, no es el estilo de vida que quiero; investigar tiene eso, tenés que estar en un nicho, tenés que demostrar que vos sabés.

H: Es interesante porque mucha gente tiene una visión de hacer arte como algo súper bohemio y descontracturado pero en realidad hacer cine también es algo súper exigente y estresante, ¿no?

A: Sí, exige mucho también, pero hay un aspecto que los diferencia: en la matemática, está correcto o no está correcto a nivel objetivo. Tu investigación está bien o está mal, punto. En el cine no hay nada que vos puedas decir “che, lo que estás haciendo está mal”, a menos que realmente estés trabajando mal. Pero todo el cine, todo arte es válido. Aunque estés haciendo un corto re chiquito, aunque hagas cualquier cosa, la satisfacción que te da crear arte, ahí está la diferencia.

H: ¿Sentís que hay cosas de tu carrera en matemática que hayas llevado a tu forma de trabajar en cine?

A: Obvio, a nivel de producción seguro. Temas de logística, de presupuesto, de eficiencia, es la parte que me va mejor. La parte de diálogo con personas, de tener que pedir cosas, en eso soy medio bicho pero cada vez menos igual. Y me gusta, la verdad que me gustan esas partes, y me gusta enseñar matemáticas, pero dos horas al día, no más que eso.

H: ¿Vos vivís de ese trabajo? ¿Te gustaría seguir enseñando aunque algún día puedas vivir del cine?

A: Sí, vivo de eso ahora. Al principio me sentía una fracasada por trabajar de algo y después usarlo para otra cosa, pero ahora cada vez más lo pienso como que soy una afortunada por poder trabajar pocas horas (pagas) al día en eso y después poder dedicarme a algo que me gusta.

H: ¿Te sentís cómoda dando clase? ¿Existen roles de poder muy marcados entre hombres y mujeres en la academia?

A: Justo Ciencias Económicas es una universidad bastante paritaria, de hecho creo que tiene hasta más mujeres. Yo no he sentido problemas de poder en esa facultad. Lo que sí veo mucho más o puedo sentir que pasa en Matemáticas a través de amigos son las relaciones desiguales de poder que se dan en el ámbito de investigación. Ahí sí hay un problema muy serio a nivel de la Facultad de Ciencias, que capaz que en Economía también pasa pero yo no investigo en la facultad, entonces no sé. El tema es que en la Facultad de Ciencias lo que más se hace es investigar, y en las ciencias duras pasa mucho que vos necesitás de otros para que te avalen, sobre todo en matemática. Si yo hago una investigación de matemática necesito de otro matemático que venga y me diga que es valiosa, a diferencia del arte, que puede ser validado por cualquier persona. Ahí es cuando se generan relaciones súper tóxicas, porque los hombres son los que están en situaciones de poder, la matemática es un ámbito muy masculino. En matemática hay muchos grupos además, re liceo, y cada grupo tiene su “líder” y siempre son hombres. Para conseguir una beca o lo que sea, precisás que ese tipo te haga una carta de recomendación, y eso ya habla de que una persona está en el poder y otra no, y casi siempre son hombres. Hace poco salió una estudiante a decir que uno de los capos de una de las ramas de matemáticas abusó de ella porque ella precisaba una carta de recomendación de él y él se le tiró encima y cuando ella dijo que no, no quiso leer su tesis… Esas dinámicas de poder se dan porque existen esos hombres que tienen ese poder. Tu trabajo no vale tanto por sí mismo, vale porque ellos dicen que vale. Ahí está la base de todo.

H: ¿Vos viviste alguna experiencia así en el rubro?

A: Yo trabajaba en informática y trabajé para una empresa donde eran todos hombres ingenieros de sistemas, donde yo básicamente traducía las necesidades del cliente a los ingenieros, en términos más matemáticos. Una vez mi jefe me dijo “bueno mirá, esto no lo estamos consiguiendo, ellos no quieren aprobarnos tal cosa, esto va a empezar a pasar: vamos a tener que ir a reuniones, voy a poner el aire muy caliente, y vos te vas a tener que sacar la ropa”. Creo que a la semana más o menos, renuncié. Esas dinámicas así, en lugares donde hay muchos hombres son re comunes.

H: Claro. En el cine igual también hay ciertos roles que son más ocupados por mujeres y otros más por hombres. Siempre tenés a la directora de arte, a la vestuarista, la maquilladora. Es difícil conseguir por ejemplo, sonidistas mujeres.

A: Sí, hay roles marcados. De hecho en Uruguay nunca hubo una mujer directora de sonido en un largometraje. Las cosas técnicas siempre “son de hombre” y las cosas más de gestión a veces pueden ser de mujeres, porque nos ven como más “madres”, y hablo de gestión tipo “conseguime la comida”, “conseguime tal cosa”, más servicial. Y después las cosas “lindas”, de decoración, también muchas veces están reservadas a las mujeres.

H: Además en las mujeres también existe una presión extra de demostrar que podemos hacer las cosas igual de bien o mejor que los hombres.

A: Totalmente. Igual creo que el cine es mucho más libre, se siguen dando esas cosas pero también se dan espacios donde los hombres escuchan, se da más diálogo.

H: Hace un rato en la conversación hablaste de un corto que hiciste hace poco que dijiste que te había gustado mucho. ¿Vos ese estima hacia tu propio trabajo siempre lo tuviste? Porque hay mucha gente que se tira para abajo en el arte en general, o le cuesta reconocer que algo suyo es bueno.

A: Pasé por un proceso. Al principio siempre pensaba que todo lo que hacía era una mierda, pero cada vez más voy desarrollando lo que quiero decir como artista. No sé si está bien o mal, pero es eso. Lo voy a ir desarrollando y cada vez van a salir cosas mejores, pero hay algo en mí que quiere salir en todo lo que hago, en cualquier formato, que es una mirada que estoy empezando a generar sobre lo que quiero decir y quién soy. Eso es porque me di el lugar y porque no tengo más miedo de decir “esto soy yo”.
Pueden seguir a Ana en Instagram para estar atentas a sus novedades.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s