En “La guerra contra las mujeres” la antropóloga argentina Rita Segato trabaja principalmente sobre el caso de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, México, siendo una de las ciudades con la tasa de femicidios más alta, y sobre la guerra de poder que se juega contra las mujeres. 

El odio contra las mujeres ha estado y está presente en los crímenes de lesa humanidad desde siempre. En nuestro país, durante la dictadura militar ocurrida entre 1973 y 1985, la tortura sexual era ejecutada contra las detenidas desaparecidas sistemáticamente. Muy poco se sabe sobre la misma, y pocos militares fueron condenados por violación. 

En México el 56% del territorio está en alerta contra la violencia de género. Catorce de los veinticinco países con más feminicidios están ubicados en America Latina, según el diario “El Economista” de México. Honestamente esto no sorprende, ya que el machismo en latinoamérica tiene bastante fuerza. Al mismo tiempo, en muchos de los países de latinoamérica es donde existe organización masiva de mujeres, en marchas, colectivos y acción directa contra el machismo. 

Particularmente en el caso de Ciudad Juárez, que es un caso que me impactó mucho desde el momento en que lo conocí, no se trata de los feminicidios más comunes como el cometido por una pareja, ex pareja o familiar, sino que es violencia estatal: nuestro cuerpo es el rehén en el campo de batalla. Para situarles mejor en contexto, en el primer mes y medio de 2011, 300 mujeres fueron asesinadas en Ciudad Juárez. 

La mayoría de las mujeres son jóvenes, de escasos recursos y que se ven forzadas a dejar los estudios para comenzar a trabajar, generalmente, en las maquilas: fábricas que producen productos en serie para exportar. Las maquilas son centros de explotación y mano de obra barata, lo que hace que esas mujeres sean fuertemente vulneradas. 

Las mujeres somos las rehenes de guerras en diversos países, nuestro cuerpo es el medio de conquista, un elemento usado por el poder para demostrar su virilidad sobre otros países. Tal es el ejemplo reciente de la condena al multimillonario Jeffrey Epstein por tráfico de menores, en el que claramente están implicados personajes muy poderosos y muy siniestros como Donald Trump, y el príncipe Andrés de Inglaterra.

Epstein ya había sido juzgado en 2008 por cargos similares, pero sus vínculos le habían evitado la cárcel. Sin embargo, volvió a caer simplemente porque ya no le servía a sus vínculos más poderosos que él, no porque las mujeres les importemos en lo absoluto al Estado. 

En Uruguay la trata de mujeres está muy presente, a pesar de que muchos lo vean lejano y no imaginen que eso puede pasar a la vuelta de la esquina, ya que somos un país de origen, destino y tránsito. No hay información sobre cifras exactas de la trata de personas en Uruguay, ya que está fuertemente invisibilizada, y muchas de las desapariciones están encubiertas como escapes de hogares conflictivos, rebeldías, —por supuesto siempre culpabilizando a niñas o mujeres adolescentes y revictimizándolas—. Aquí podrán encontrar información muy útil que elaboró el Instituto Nacional de las Mujeres, parte del MIDES, junto con profesionales en el área social, psicológica y en derechos humanos. 

La semana pasada y esta misma semana, se ha destapado una red de explotación sexual que involucra personalidades influyentes de nuestro país entre ellos un abogado, un ex diputado, un ex juez.

Entonces, ¿qué podemos hacer cuando presidentes, jueces, senadores, empresarios, policías y militares están involucrado en el tráfico sexual y explotación laboral de mujeres a lo largo de todo el mundo? ¿Quién nos protege? 

“¿Dónde están nuestras gurisas?” es una coordinación de mujeres uruguayas que se toma la responsabilidad de investigar, actualizar y publicar fotos, junto a nombre, edad, características particulares y lugar de desaparición de mujeres adolescentes y niñas de Uruguay. La Organización Civil “El Paso” es uruguaya, y capacita, previene e informa sobre trata de persona y violencia de género. A su vez, del otro lado del charco, “Madres Víctimas de Trata” es una organización fundada por Margarita Meira a raíz de la captación, explotación y posterior asesinato de su hija Susy Betker. Entre varias cosas, realiza charlas informativas, conferencias, lucha directamente contra la trata, desmantelando prostíbulos y proxenetas poderosos. 

Nos cuidan nuestras amigas; no la policía ni los políticos. 

Texto: Martina Vega
Foto: Martina Vilar

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