El otro día te vi cruzar la avenida, aquella que corta el camino hacia tu trabajo con la parada del ómnibus en la cual te bajás.

Yo viajaba en auto.

Te observé. Pensaba si algún día me recordarías y cómo me recordarías, porque yo te tenía presente de otra forma. En mis pensamientos sos vos hace quince años atrás, como cuando estábamos juntos, como cuando éramos uno. ¿Te acordarás de ese sentimiento?

Las películas en cinemateca, los bailes punkies under, tus fotos sobre la infancia rota, tu camisa verde, todo lo que me enseñaste, tu amor enfermizo, tus miedos, mis fantasmas. El ego.

Aún guardo tus cartas de amor en hojas Tabaré a las que le ponías pegatinas. Quemé algunas hace un tiempo atrás, como un acto de psicomagia para olvidarte.

A veces mi vida se torna ficción en mis pensamientos y veo cómo seríamos nosotros juntos ahora. Me gusta y ahí soy consciente que estás enraizado en mí. De todas formas, no cambiaría lo que nos pasó, porque quiero estar donde estoy ahora y era necesario atravesar esos años en los cuales me costó respirar. Porque cuando me fui de tu lado el sufrimiento fue espantoso, a veces duele todavía.

El otro día no fue el otro día porque yo ahora estoy más lejos y llegué hace un tiempo ya, pero me acordé de ese momento en el que te vi y de todos los que vivimos juntos. Y ya no lloré más desde entonces.

Texto: Carolina Olivera Magnou

Foto: Cecilia G. Zumar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s