Violencia invisible, ¡te creo!

Cuando finalmente, y después de un tiempo, rendida y exhausta llegué a la conclusión de que nadie iba a entenderme fue porque era cierto: nadie iba a entenderme. Tal vez alguien que hubiera pasado casi exactamente por la misma situación que yo, o por alguna muy similar podría comprender y creer en mis relatos. Aún … Sigue leyendo Violencia invisible, ¡te creo!

Círculos de mujeres

El octubre pasado hice un hermoso taller de escritura, recuerdo que el primer día la mujer que lo guiaba nos hizo notar que quienes nos habíamos anotado éramos todas mujeres. El febrero anterior había hecho un taller de ilustración emocional y los varones tampoco estaban representados. Tal vez si hubiesen sido propuestas exclusivamente para nosotras … Sigue leyendo Círculos de mujeres

Menstruemos tranquilas

La menstruación es un evento fisiológico -es decir, normal- que atraviesan todas las personas del sexo femenino desde la menarca hasta la menopausia, con escasísimas excepciones. Es sin embargo, fuente de humillación, secretismo y aislamiento en ciertos rincones del mundo, no necesariamente alejados de nuestro país. La manera en que las mujeres han vivido la … Sigue leyendo Menstruemos tranquilas

Viva la fantasía

Cruzarse con esas delicias en una ciudad empapada en mercurio no es cosa simple. Ahí entra la fantasía, sudada, empujando a la supervivencia. Cada uno crea y acondiciona la suya por diferentes vías. Algunos comprando objetos, ropa, accesorios, alcoholes en gel de colores, carcazas de celulares, dispensadores de bolsas para caca de perros. Por eso el … Sigue leyendo Viva la fantasía

Sexismo en el trabajo: cómo evitar comprar un megáfono

Hace poco descubrí el libro de Jessica Bennett, Feminist Fight Club. Narra el armado de un círculo de mujeres que sufren sexismo en el trabajo y deciden darse apoyo. Se juntan una vez por semana para contarse algo que todas venimos bancando, llorando en el baño como boludas o haciendo dibujos psiquiátricos en el cuaderno … Sigue leyendo Sexismo en el trabajo: cómo evitar comprar un megáfono

Liberar y aceptar mi sangre

Me acuerdo de estar en la casa de La Floresta el día que empecé a menstruar. Tenía doce y sabía qué era lo que me estaba pasando. Aún así no encontré alivio inmediato: me daba vergüenza decirle a mi vieja, vergüenza y culpa, así que estuve tres días poniéndome papel higiénico a escondidas, usando un … Sigue leyendo Liberar y aceptar mi sangre