Me permito un baile

Hubo un momento en que Alejandra Eme Vázquez (Autora) vivía con una situación laboral tan precarizada que no quiso extender la agonía. Cuando llevaba 12 años de docente de secundaria en Ciudad de México, la posibilidad de cuidar de su abuela materna de forma remunerada fue un salvavidas. Sus patronas pasaron a ser su madre, su tía y su Abuela.